miércoles, 26 de febrero de 2014

Daynny Ortiz Angarita

 





Adriana Pernia 16358346

Muy interesante el tema en cuestión, mi opinión muy personal, es que es una situación donde no hay que buscar un culpable, sino soluciones, es obvio que todos queremos al mejor maestro, tanto para los niños como para nosotros mismos, donde no solo el maestro (que ya es parte de la comunidad) debe integrarse, sino el representante mismo, es fácil decir o mencionar que el docente vaya y se integre a la comunidad, cuando pienso que es el padre el que debe estar más pendiente de el estado de el docente, ayudarlo a educar. Ahora bien, hoy en día, para nadie es una dificultad un simple mensaje de texto, tan solo utilizando la tecnología más básica el maestro se puede integrar con la comunidad, quien no tiene un simple celular, nada más por mencionar ese recurso, por el más sencillo. Nosotros con esta maestría nos estamos introduciendo cada vez más, en el mundo tecnológico, y estamos aprendiendo a utilizar con mayor optimización este recurso tan valioso, entonces: no sería una buna idea integrar a los padres en un grupo, un chat, un foro, hasta en el facebook, por un decir, que persona hoy en día no tiene correo. Eso tan solo, por mencionar una alternativa tecnológica, ya que también se conoce que no todos tenemos las posibilidades o ha llegado la tecnología a nuestros hogares. Pero por algo se puede comenzar, innovar y seguir buscando la manera y las alternativas de que el trabajo de la educación sea en conjunto.
LEONARDO COLMENARES V-13.564.764

¡Cual es la función del docente en la comunidad, en la educación que queremos?

La función del Docente, tal como la conocemos hoy, no ha existido siempre. Realmente los Maestros han cumplido la misma función sustantiva de transmitir la enseñanza. Las exigencias sociales de hoy día piden al docente ser autor y actor, en un modelo de acción comunitaria que promueva su rol.

Los padres quieren que los maestros puedan crear en las aulas una atmósfera que invite a todos a investigar, a aprender, a construir su aprendizaje, y no sólo a seguir lo que ellos hacen o dicen. El rol de los docentes no es sólo proporcionar información y controlar la disciplina, sino el ser mediadores entre los alumnos y el ambiente. Dejando de ser los protagonistas del aprendizaje para pasar a ser los guías o acompañantes de los aprendices.

Los problemas que azotan a la juventud venezolana, son: drogas, violencia, delincuencia, embarazos, entre otros. Es por esto, que es en las escuelas donde debe atacarse esta problemática, cambiando el paradigma educativo, sustituyendo la educación tradicional por educación para la vida, en donde, nuestros jóvenes reciban las herramientas necesarias para convivir en esta era globalizada.

El docente venezolano, no sólo debe poseer conocimientos en el área que ejerza, y la pedagogía para transmitirlos, sino, capacidades que le permitan lograr un aprendizaje significativo en sus estudiantes y prepararlos para la vida, formándolos como seres humanos productivos, conscientes y virtuosos.

No podemos atribuir toda la responsabilidad al docente a la hora de mejorar la enseñanza. Sin embargo, asumimos que ningún cambio para la mejora de la enseñanza puede realizarse sin su participación, ni sin su intencionalidad transformadora.



REFLEXIONES

EDUARDO ESCOBAR- 9.959.33   




     En primer lugar voy a hablar de los “Fines de la educación”. En la LOE en su Artículo 15 indica:   

1.- Desarrollar el potencial creativo de cada ser humano para el pleno ejercicio de su personalidad y ciudadanía…
2.- Desarrollar una nueva cultura política fundamentada en la participación protagónica y el fortalecimiento del Poder Popular…
3.- Formar ciudadanos y ciudadanas a partir del enfoque geohistórico con conciencia de nacionalidad y soberanía…
4.- Fomentar el respeto a la dignidad de las personas…
5.- Impulsar la formación de una conciencia ecológica para preservar la biodiversidad y la sociodiversidad…
6.- Formar en, por y para el trabajo social liberador…
7.- Desarrollar la capacidad de abstracción y el pensamiento crítico…
8.- Desarrollar un proceso educativo que eleve la conciencia para alcanzar la suprema felicidad social…
   
     Pero…"El rápido aumento de la población escolar mundial ha tenido como consecuencia la contratación masiva de docentes. Ésta contratación ha tenido que hacerse a menudo con recursos financieros limitados y no siempre ha sido posible encontrar candidatos calificados." Esto nos lleva una realidad totalmente opuesta a lo que se piensa que las escuelas contratan a personas sin amor a lo que se están dedicando y obviamente tampoco no cuentan con la mínima formación académica, sin profesionalización alguna y consecuentemente sin idea para pararse frente a un grupo.”
   
     En contraste con esto…El diccionario de la Real Academia Española dice que el docente es una persona que “enseña”. La vida, en cambio, demuestra que ser docente es más que “enseñar” un concepto, un axioma, un procedimiento o alguna destreza manual. Mediante sus responsabilidades cotidianas: preparar clases, llegar puntualmente al aula, exponer ideas, dar testimonio de algunas experiencias, corregir prácticas, explicar ejercicios, devolver exámenes, publicar calificaciones, escuchar y resolver reclamos, solucionar problemas…, el docente expresa, transmite y propone una manera de ser en el mundo. Se convierte en un arquetipo para los estudiantes.
    
     Además: El maestro del siglo XXI es un formador de ciudadanos, capaz de leer los contextos locales y globales que le rodean y de responder a los retos de su tiempo. Es un facilitador que domina su disciplina y que, a través de metodologías activas, ofrece las herramientas necesarias para que los estudiantes comprendan el mundo desde diversos lenguajes, aprendan a vivir con los demás y sean productivos.
  
    Por esto y por mucho mas la docencia es una virtud, considero que es ciencia pura. Una de las profesiones más gratificantes que existen.

 

Maryorlin Mendoza C.I. 11.161.490 Sección A



¿CUAL ES LA FUNCION DEL DOCENTE EN LA COMUNIDAD, EN LA EDUCACIÓN QUE QUEREMOS?

Concentrándonos en la relación docente vs comunidad, es importante destacar que cada comunidad tiene  una singularidad con diferencias que son propias. Cada individuo que forme parte de una comunidad posee una necesidad de identificación cultural y de pertenencia,  que es necesario satisfacer  a través de la educación. Por lo tanto la relación (docente – alumno – comunidad)  debe tener entre sus principales características de aprendizaje, el brindar situaciones lo más concretas posibles y vivenciales con su entorno natural, cultural y social. 
Dentro de la comunidad está la familia que juega un rol importante y  que pertenece a una cultura, y por lo tanto, en la medida en que se favorezca esa relación se afirman también los lazos de valoración y estima de ella.  Es por esto, que los docentes, deben estar conscientes de que la transformación de ese paradigma, pasa por la escuela, porque solo educando y formando a nuestros niños estos serán seres humanos sensibles, solidarios, genuinos, productivos, conscientes y críticos de su realidad y entorno, conservadores de su medio ambiente, lo cual dará una transformación a la forma de vivir en este planeta. Tomando en cuenta que este cambio no es a corto plazo, sino, de generaciones, es decir, formar una nueva generación, un mundo mejor para nuestros hijos y nietos  y para nuestros alumnos y los hijos y nietos de nuestros alumnos.
En la Venezuela actual, están evidenciados los problemas que azotan a la juventud venezolana, drogas, violencia, delincuencia, embarazos, entre otros. Es por esto, que es en las escuelas es donde debe atacarse esta problemática, cambiando el paradigma educativo, sustituyendo la educación tradicional por educación para la vida, en donde, nuestros jóvenes reciban los recursos o las herramientas necesarias para convivir en esta era tan globalizada. El docente venezolano, no sólo debe poseer conocimientos en el área que ejerza, y la pedagogía para transmitirlos, sino también de  capacidades que le permitan lograr un aprendizaje significativo en sus estudiantes y prepararlos para la vida, formándolos como seres humanos productivos, conscientes y virtuosos, entre estas capacidades se encuentran el autoconocimiento y la autonomía ya que el docente debe estar consciente de él  mismo, de respetarse, y de aceptarse, siendo a la vez autónomo, tomando en cuenta los sentimientos de sus alumnos en las decisiones a tomar y finalmente, tener capacidad para dirigir su propia conducta, sin dejarse llevar por emociones negativas que puedan perjudicar a sus alumnos.
Asimismo, el docente debe poseer capacidad de diálogo y comprensión crítica, estableciendo una buena comunicación con sus alumnos, a fin de canalizar sus temores y deficiencias, las cuales muchas veces expresan con indisciplina y conflictividad,  además de saber transformar el entorno y buscar la raíz de los problemas personales y sociales, de sus estudiantes, considerando las distintas asimilaciones que estos estudiantes puedan tener, para lograr una comprensión objetiva de la realidad, y aportar las soluciones correspondientes, en  la comunidad y en la educación que queremos. 


martes, 25 de febrero de 2014

Wilmer Villarroel. 5.418.290. Sección "A". Lectura crítica



Un cordial saludo a todas y a todos. Según la lectura del Msc. Carlos Salas, en cuanto a la función docente en la comunidad, en la educación que queremos, deseo aportar humildemente los siguientes aspectos:
·        El o la docente, indistintamente a la comunidad que pertenezca, debería ser probo desde todo punto de vista.
·        A pesar de ser humano y que debe tener vida propia, sin embargo son muchas las miradas que se posan sobre esta persona, pues debe esparcir mucha personalidad, llena de habilidades y conocimientos, que le permitan, por lo general tener una respuesta oportuna de múltiples temas, bien sea para un o una estudiante, así como, para un representante del estudiante o vecino. Lo que lo fuerza a estar al día, con los acontecimientos del día a día, como también tener conocimiento del pasado. En éste sentido, el docente no escapa de la realidad del avance tecnológico que lo circunda, por lo que está obligado a asirse, de todos los medios que se encuentren a su alcance, permitiéndole atender y comprender así como, extender y multiplicar cuanto pueda, sobre enseñanza y aprendizaje se proponga irradiar con la didáctica apropiada.
·        Sin menospreciar, cuanto aporte cultural, (bueno o malo), se haya podido obtener de tantos y tantas personas, que sin pertenecer al terruño del docente, se han internado dentro de su comunidad. También no es menos cierto, que mucho dependerá de él en gran forma, como eje dentro de la sociedad, el tratar de mantener un equilibrio que permita el intercambio de saberes, más sin embargo, no dejar su idiosincrasia a manos de lo foráneo, por el contrario debe ser el primero en resaltar y mantener en todo lo alto posible, los valores y costumbres autóctonas de su tierra, su pueblo, su país.

Carlos Diaz






¿Cual es la función del docente en la comunidad, en la educación que queremos?

El docente debe entenderse en el marco de los cambios que está experimentando la sociedad, ya que la escuela y el docente no está exento de la misma, por ello, la escuela necesita nuevos modos de concebir el trabajo docente y metodológico, que formen en la participación y el protagonismo al ciudadano. En este sentido es importante destacar, que se está avanzado hacia una estructura educativa centrada en lo humano, que permita concretar el saber, el hacer y el convivir para la formación de un ser social, creador, productivo y solidario y asumir la educación como un proceso de formación permanente, deber social fundamental y función indeclinable y de máximo interés del Estado. El compromiso tiene que traducirse en las aulas, en una práctica pedagógica abierta, reflexiva y constructiva. Igualmente, en una relación amplia con la comunidad, signada por la participación auténtica y en un cambio efectivo del sistema escolar, sus concepciones, procedimientos y estilos, acordes con el propósito de construir una nueva ciudadanía. La propia comunidad es un espacio legítimo para los aprendizajes, con acervo histórico y cultural susceptible de ser aprendido. Los libros vivientes y las casas de la cultura, los ateneos, las bibliotecas, los parques, el mercado, las plazas, los sitios históricos, los nichos indígenas, los zoológicos, las canchas deportivas, los huertos escolares, entre muchos, son espacios donde se pueden promover actividades escolares significativas. La apertura al trabajo pedagógico desde lo comunitario contribuye a que el docente además de su formación didáctica, asuman el rol de activista social. En este sentido, es preciso conocer la comunidad en sus orígenes, historia, acervo cultural para luego programar sus necesidades y características en función del contexto de una organización comunal activa, participativa y protagónica.